El Plan de Acción de Bioeconomía Circular en la cadena de valor agroalimentaria 2025-2030 de Andalucía posiciona a nuestra región como un referente europeo en bioeconomía circular, aprovechando su potencial agroalimentario para avanzar hacia un futuro más verde y competitivo.
Aprobado por Orden por la Junta de Andalucía, su objetivo es contribuir al crecimiento y desarrollo sostenible de Andalucía impulsando actuaciones dirigidas al fomento de la producción de recursos y de procesos biológicos renovables, especificándose en este documento además tres objetivos estratégicos:
En este documento se establecen cuatro líneas estratégicas que engloban medidas y acciones para la consecución de estos objetivos:
El Plan de Acción incluye también cuatro programas instrumentales de carácter trasversal:
La Comisión publicó en noviembre de 2025 la comunicación por la que actualizaba la Estrategia de Bioeconomía de Europa.
El sector de la bioeconomía cobra cada vez más importancia en la UE. La Comisión calcula que en 2023 su valor ascendía a 2,7 billones de euros. En términos de empleo, se estima que por cada puesto de trabajo que se genera en esta industria, se crean casi tres empleos indirectos adicionales.
La nueva estrategia pivota sobre cuatro acciones que desplieguen el potencial de la bioeconomía en la UE para 2040:
Según los datos de la Joint Research Center el sector de la bioeconomía generaba en España en 2017 un volumen de negocio de:
219.366 millones de euros (9% del total de la UE-28),
65.132 millones de euros de valor añadido (10% del total de la UE-28)
1,42 millones de empleos (8% del total de la UE-28).
A nivel nacional, el principal instrumento de desarrollo de la bioeconomía es la Estrategia española de Bioeconomía: Horizonte 2030, publicada el año 2015. La estrategia integra como sectores objeto de atención al sector agroalimentario (integrado por la agricultura, la ganadería, la pesca y acuicultura, y la elaboración y comercialización de alimentos), además de otros como el sector forestal, el de los bioproductos industriales, el de la bioenergía obtenida de la biomasa, y el relacionado con los servicios asociados a los entornos rurales.

La Unión Europea produce más de 2.500 millones de toneladas de residuos al año. Las instituciones comunitarias trabajan en la reforma del marco legislativo para promover un cambio del modelo de gestión de residuos actual, que tiene un carácter lineal, por una verdadera “economía circular”.
La economía circular es un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido.
De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende.